Pese a lo reciente, el Sporting tiene más capacidad
Los primeros movimientos a la baja no se ajustan a las posibilidades reales del club en el mercado si, finalmente, se confirma la subida del tope salarial
Luis Manso.
El Sporting de Gijón se está tomando con calma el incremento de nivel de su plantilla para aspirar al objetivo marcado. Sin reservas o medias tintas, el entrenador Nicolás Larcamón y el presidente Pepe Riestra han hablado abiertamente de conseguir el ascenso en la temporada que viene.
El cambio de Jorge Sáenz y Arana por Eric Curbelo y Christian Joel supone un ahorro en la masa salarial. Es decir, el Sporting ha reducido costes con estas dos sustituciones de plantilla. Lo que queda por ver es si las dos primeras incorporaciones serán capaces de subir el nivel de sus predecesores. Si se produce habrá sido un acierto total.
En cualquier caso, los hechos indican que los mejores jugadores cuestan más dinero que los que no son tan buenos. Si la tendencia del mercado sigue siendo la actual será difícil que el presidente ejecutivo y entrenador puedan mantener su discurso tan ambicioso. La estrategia de Orlegi Sports volvería a ser un desafío a la lógica, esperando los mejores resultados con una inversión en plantilla inferior a los rivales candidatos a las seis primeras plazas. No es lo mismo aspirar a lo máximo con menos recursos que los tres descendidos que hacerlo con con una plantilla inferior a ocho o diez equipos.
De momento, el perfil bajo de los dos primeros fichajes, la fortaleza económica del Eldense sobre el Sporting por Justin Smith, son solo el inicio del mercado. Además, la moderada apuesta por Justin Smith puede responder a una cifra tope establecida para ese puesto en concreto, reservando los grandes esfuerzos económicos en otras posiciones. El tiempo dirá, de aquí al fin del periodo, sí la propiedad del conjunto rojiblanco va de farol o en serio cuando señala la meta inmediata del ascenso.
Con esa esperanza, la de dar credibilidad a las ambiciones mencionadas, es como se puede entender la aportación económica que la propiedad inyectará este verano. También el aumento del tope salarial, que se situará alrededor de los 12 millones de euros. Precisamente en ese sentido no hay nuevas obligaciones que aumenten dicha cifra y no permitan mayor inversión. Los traspasos de Dubasin y Gelabert tienen la misma influencia o incluso menos que el curso anterior, mientras que en esta ocasión no se suman otros compromisos que imposibiliten la mejora.
Así, y a pesar de lo contradictorias que a veces son las cifras públicas de los topes salariales, el Sporting debería estar en condiciones reales de mejorar el nivel de su plantilla. No lo estaría si su deuda con terceros se hubiese disparado o si en los próximos meses se viese obligado a devolver créditos recientes. La mayoría de ellos son de Orlegi Sports, mientras que desde el cambio de propiedad solo se conoce una financiación no propia a través de Rights & Media Funding por un importe de seis millones de euros. Eso sí, se desconoce el ritmo de amortización de este préstamo y su calendario de pagos.