Por un próspero 2026: Una larga lista de deseos en el Real Sporting
El conjunto rojiblanco encamina un nuevo año con una serie de propósitos a cumplir y con una lista marcada por el sportinguismo para los próximos meses de competición
Luis Manso
Ya llegó el 2026. Y con él, no pueden faltar las listas de propósitos que se marcan al principio de cada año, y que tan pocas veces se acaban cumpliendo al término del mismo. Una lista de deseos que seguro que no faltará en la Escuela de Fútbol de Mareo. No son pocos los propósitos a conseguir por el Real Sporting en el nuevo año que comienza. Desde un exitoso mercado invernal hasta el sueño más ambicioso, pasando por la evolución de la cantera o la estabilidad den el banquillo. Estos son algunos de los deseos a lograr por el Sporting en 2026:
Un mercado invernal que refuerce y no debilite.
El Sporting no es ni mucho menos el conjunto que más éxito obtiene de sus incursiones al mercado invernal. Mario González, Ignacio Jeraldino, José Marsà, Guillermo de Amores, Nico Serrano o Carlos Dotor son algunos de los futbolistas incorporados en la segunda ventana de fichajes de la temporada desde la llegada del Grupo Orlegi, y que se despidieron de Mareo a los meses con más pena que gloria. Un mercado que se le resiste al Real Sporting, pero en el que tendrá que estar acertado en esta ocasión si quiere luchar por objetivos ambiciosos a final de temporada.
Un primer propósito muy marcado en el Real Sporting.
Relativo al mercado invernal, el conjunto rojiblanco tiene muy establecido su primer propósito de 2026. La dirección deportiva rojiblanca volverá a acudir al mercado en busca de un ‘9’ que refuerce la delantera de la entidad asturiana. Una de las tareas pendientes del pasado verano, en el que el Sporting se decantó por el regreso de Jordy Caicedo y la promoción de Amadou Matar. Cinco meses después, la parcela deportiva del Real Sporting se tendrá que poner las pilas para tener el acierto que tanto ha escaseado en las anteriores búsquedas de un delantero centro.
Un cambio de rumbo en el Sporting Atlético.
No están siendo los mejores años para la cantera rojiblanca. Y, sobre todo, para el Sporting Atlético. El primer filial encadena su quinto año consecutivo en la quinta categoría del fútbol español, siendo incapaz de estrenarse en Segunda Federación. Una promoción que se vislumbra muy lejana actualmente en la Escuela de Fútbol de Mareo, con el ascenso directo a una distancia de 12 puntos, pero que tratará de conseguir mediante el acceso al play off, en el que tampoco está presente a estas alturas de la temporada. Sin duda, la evolución de la cantera rojiblanca y, por consiguiente, del Sporting Atlético, es una de las tareas en las que más se tendrá que aplicar el Real Sporting para lograr los propósitos en 2026.
Que Mareo siga presente en el primer equipo.
Un deseo directamente relacionado con el anterior propósito. El Sporting no es lo mismo sin Mareo. Y, por eso mismo, la cantera rojiblanca siempre tiene que estar presente en el primer equipo asturiano. Un propósito que ya ha cumplido el Real Sporting en 2025, con siete canteranos a las órdenes de Borja Jiménez, a los que se han sumado en la recta final del año otros más jóvenes como Manu Rodríguez o Nico Riestra.
La estabilidad en el banquillo.
El Real Sporting no se ha caracterizado en los últimos años por ser el club más estable del fútbol español. Cinco entrenadores desde la llegada del Grupo Orlegi, y diez desde el último descenso a Segunda División. Una estabilidad que el conjunto rojiblanco buscará de la mano de Borja Jiménez, quien ha caído de pie en el banquillo de El Molinón con resultados de ascenso directo en sus primeras once jornadas. Una estabilidad que será síntoma de que las cosas van a buen puerto en el Real Sporting.
El deseo más evidente y más soñado.
Es uno de los propósitos que no puede faltar en la lista que escribe el Real Sporting cada año nuevo. Un deseo que se le ha resistido al conjunto rojiblanco en los últimos ocho años. Es indudable que el ascenso a Primera división es el principal objetivo de la entidad asturiana cada temporada, aunque la confección que hace la dirección deportiva de la plantilla sea la que determine los objetivos reales a los que puede aspirar el club gijonés. No lo tendrá ni mucho menos fácil el conjunto rojiblanco, que ahora mismo se encuentra a las puertas del play off, para conseguir el deseo más ambicioso para 2026, y para el que el mercado invernal jugará un papel crucial.