¿Qué pasó la última vez que el Atleti visitó al Oviedo en Liga?: Una 'venganza' que aún late

El Tartiere fue escenario de una derrota cruel que dejó a los azules a las puertas del ascenso y cerró un círculo simbólico con Luis Aragonés como protagonista

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Luis Aragonés
La figura de Luis Aragonés fue protagonista en el cartel promocional del partido de esta noche
Jue, 26/02/2026 - 10:40

La última visita del Atlético de Madrid al Carlos Tartiere en competición liguera nos devuelve inevitablemente a la temporada 2001/02. Ambos equipos coincidían en Segunda división en un contexto tan simbólico como doloroso para ambos. El Oviedo acababa de descender de Primera y apuraba sus últimas opciones de regresar de inmediato a la élite. El Atlético, por su parte, afrontaba su segundo año consecutivo en la categoría de plata, aunque ya había certificado el ascenso y llegaba a Oviedo con el objetivo cumplido.

Todo parecía alineado para una victoria azul. El equipo dirigido por Quique Marigil necesitaba ganar para mantener viva la esperanza y el escenario era el idóneo, un Tartiere empujando, un rival sin presión clasificatoria y un contexto emocional que invitaba al impulso final. El Oviedo tuvo ocasiones de todos los colores. Llegó, insistió, remató. Aquella tarde convirtió al "Mono" Burgos en protagonista absoluto. El guardameta argentino sostuvo al Atlético con intervenciones de mérito y terminó siendo el factor diferencial de un partido que los azules dominaron en fases amplias.

Sin embargo, el fútbol no entiende de merecimientos. El Atlético golpeó con eficacia y terminó llevándose un 2-3 que cayó como una losa. Correa abrió el marcador muy pronto, el Oviedo reaccionó, volvió a creer, volvió a empujar, pero en los minutos finales los rojiblancos castigaron cada desajuste. El penalti transformado por Geni en el descuento maquilló el resultado, pero no evitó el desenlace. El Oviedo se quedaba un año más en Segunda división e iniciaba su particular calvario.

Aquel encuentro tuvo además una carga simbólica poderosa. Luis Aragonés, entrenador del Atlético, volvió a aparecer como figura determinante en la historia cruzada de ambos clubes. Dos temporadas antes, en la 1999/00, el Atlético había descendido en el Carlos Tartiere. Aragonés, entonces técnico azul, certificó aquel golpe deportivo que supuso el inicio del infierno rojiblanco en Segunda. En 2002, ya en el banquillo colchonero, el "Sabio de Hortaleza" ejerció de verdugo en sentido inverso, frenando el posible retorno del Oviedo a Primera. El fútbol, caprichoso, cerraba así un círculo de venganzas deportivas en el mismo escenario.

La clasificación final de aquella temporada reflejó la magnitud del golpe. El Atlético ascendió como campeón. El Oviedo terminó séptimo, a las puertas de todo, pagando demasiadas jornadas de irregularidad y aquel tropiezo decisivo en casa. No fue el único partido que explicó su permanencia en Segunda, pero sí uno de los más dolorosos por lo que representaba.

Más de dos décadas después, el recuerdo de aquella tarde sigue teniendo peso histórico. No fue solo una derrota. Fue el punto de inflexión que prolongó la estancia azul en la categoría de plata y consolidó el regreso atlético a la élite. Dos clubes grandes cruzándose en un momento de reconstrucción, con Luis Aragonés como hilo conductor de una rivalidad marcada por el destino.