Un verano clave para el Grupo Pachuca
Tras el fracaso que supuso esta temporada, el conglomerado dirigido por Jesús Martínez tiene por delante en los próximos meses el reto de volver a ganarse la credibilidad por parte del oviedismo
Real Oviedo
"Hace seis meses me decían que era Dios y no me lo creía. Ahora la gente dice que Pachuca se tiene que ir". Esta fue una de las frases más sonadas de la rueda de prensa ofrecida este miércoles por Jesús Martínez, máximo accionista del Real Oviedo. Preguntado por las críticas que recibió su grupo en los últimos meses en el Carlos Tartiere, el dirigente azul no dudó en reivindicarse, al mismo tiempo que imploraba armonía entre club y afición.
Aunque él no lo vivió en primera persona, a Jesús Martínez le llegaba todo lo que se cocía en Oviedo. Desde pancartas en contra del Grupo Pachuca, pegatinas repartidas por varios puntos de la ciudad o cánticos en el Carlos Tartiere que fueron en aumento en las últimas jornadas de Liga. Todas estas críticas, en diferentes formatos, alimentaban un clima hostil cuyo punto de origen fue la contratación de Luis Carrión allá por el mes de octubre.
Esta apuesta impopular puso en contra a buena parte del oviedismo, a lo que se sumó la poca ambición de Pachuca en los mercados de fichajes, la consiguiente llegada de Guillermo Almada o una sensación común de que el año del centenario pasó sin pena ni gloria. Al margen de aquella bochornosa rueda de prensa que Jesús Martínez ofreció en octubre y que avergonzó a la hinchada carbayona.
Después de un año tan crudo de digerir por tantas razones, ahora Pachuca se enfrenta al verano más exigente. Y no en cuanto lo deportivo, que ese seguramente haya sido el anterior, sino en cuanto a la opinión del oviedismo, que desde hace meses está de uñas con la propiedad. Acentuado, por supuesto, por el descenso a Segunda, después de la peor temporada del Oviedo en Primera división en cien años de vida.
Para volver a ganarse la credibilidad, Pachuca tiene por delante varios meses para demostrar esa ambición de la que tanto se jacta Jesús Martínez. Aunque el modelo no se tocará, tal y como se encargó de recalcar el mexicano en su última comparecencia, en su voluntad recaerá la toma de decisiones. Veremos si con la dosis de coherencia que reclama el momento actual. El próximo técnico, el nombramiento de un nuevo director deportivo o la configuración de la plantilla pondrán a prueba la reacción del grupo. Su credibilidad está en juego.