Tebas señala al Oviedo: Del ascenso con Pachuca a la brecha con la afición

El presidente de LaLiga defendió la estabilidad económica del fútbol español y mencionó al club azul al explicar cómo las relaciones entre propietarios y aficionados cambian en función del momento deportivo

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Javier Tebas
Javier Tebas, durante las votaciones del Salón de la Fama en Oviedo.
Mié, 18/03/2026 - 15:15

El presidente de LaLiga, Javier Tebas, volvió a referirse al Real Oviedo al analizar la relación entre clubes, propietarios y afición en el fútbol actual. Durante la presentación del informe financiero del fútbol profesional correspondiente a la temporada 2024-2025, el dirigente puso al club azul como ejemplo de cómo las percepciones de los aficionados pueden variar con el paso del tiempo en función de los resultados deportivos.

Tebas aludió directamente al caso del Oviedo y a su actual propiedad, el Grupo Pachuca, recordando el contexto en el que el grupo mexicano llegó al club. "Pachuca ascendió al Oviedo y parecía que eran Dios; ahora los quieren matar", explicó el presidente de LaLiga para ilustrar cómo las dinámicas entre clubes y aficiones pueden transformarse con rapidez.

Las palabras del dirigente llegan en un momento en el que el ambiente alrededor del club carbayón ha estado marcado por episodios de protesta en el Carlos Tartiere durante la temporada. En distintos partidos se han escuchado cánticos críticos hacia la directiva y han aparecido pancartas dirigidas a la propiedad, reflejo de una tensión que convive con la complicada situación deportiva del equipo en su lucha por la permanencia.

Para Tebas, este tipo de escenarios no es exclusivo del Oviedo y responde en gran medida a la relación directa que existe entre resultados y clima social en los clubes. Según el presidente de LaLiga, cuando los equipos compiten por títulos o atraviesan etapas de éxito deportivo, la distancia entre afición y propietarios suele reducirse de manera notable.

Más allá del caso concreto del club asturiano, Tebas aprovechó su intervención para defender la estabilidad económica del fútbol español frente a otros modelos como el de la Premier League. El dirigente insistió en que el control financiero implantado en LaLiga ha permitido mantener la solvencia de los clubes y evitar burbujas económicas derivadas de inversiones descontroladas.

En ese sentido, el presidente de LaLiga aseguró que la situación financiera de la competición es sólida. "70 millones de pérdidas en toda la competición no genera un problema de impagos. La situación económica es correcta y los grandes bancos de inversión del mundo quieren venir a financiar a los clubes españoles", explicó. Tebas también destacó el crecimiento de la asistencia a los estadios tras la pandemia: "Hemos pasado de un 65% a un 85% de asistencia desde el COVID. Eso son más recursos y todavía tenemos margen de crecimiento".

La figura de Tebas, en cualquier caso, no es ajena a la actualidad del Real Oviedo. El presidente de LaLiga es además miembro de honor del comité del centenario, una temporada cargada de simbolismo para la entidad azul.

No obstante, la relación institucional entre el club carbayón y LaLiga también ha vivido momentos de tensión en los últimos meses. Uno de los episodios más destacados fue la polémica generada tras la suspensión del Rayo Vallecano-Real Oviedo, una decisión que derivó en un recurso presentado por el Oviedo al considerar que LaLiga no tenía competencias para intervenir en aquella situación. Para afrontar ese proceso, el club recurrió a los servicios del abogado Miguel García Caba, antiguo responsable jurídico de la RFEF durante la etapa de Luis Rubiales y figura que mantiene una conocida rivalidad con el propio Javier Tebas. Aquella disputa institucional abrió un nuevo capítulo en las relaciones entre el club asturiano y la patronal del fútbol profesional.

Polémica arbitral en Son Moix
La victoria del Mallorca ante el Espanyol en Son Moix sigue generando debate tras el reconocimiento de error por parte del Comité Técnico de Árbitros. En su espacio ‘Tiempo de Revisión’, el CTA admitió que el gol del empate del conjunto bermellón no debió subir al marcador, ya que la jugada estuvo precedida por una falta del atacante mallorquinista sobre un defensor del Espanyol. Aunque el VAR recomendó revisar la acción, el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea decidió mantener su decisión inicial y conceder el tanto.

Según el propio comité, la intervención del VAR fue correcta y la acción debió sancionarse con falta en ataque e incluso tarjeta amarilla para el delantero del Mallorca. El error arbitral tuvo además consecuencias en la lucha por la permanencia. Tras vencer al Valencia, el Real Oviedo había logrado acercarse a cinco puntos de la salvación, pero el triunfo del Mallorca, marcado por esta polémica, amplió de nuevo la distancia hasta los siete puntos.