Un extremo abierto al futuro

La reordenación de las bandas abre espacio para nuevas jerarquías y oportunidades

Imagen
Ilyas Chaira
Vie, 06/02/2026 - 21:53

El Oviedo ha construido dos extremos de perfil muy distinto, pero complementarios dentro de la idea de Almada. En primer lugar, Ilyas es continuidad y volumen. Sus números hablan de un jugador que vive instalado en el partido; 20 encuentros, 17 como titular, más de 1.300 minutos y una producción constante en acciones ofensivas. Es el extremo que sostiene la banda y obliga al rival a defender durante muchos minutos. Asume riesgo (de ahí las pérdidas), pero también es el que genera más registros y sensación de amenaza. No es tanto un jugador de impacto puntual como uno de desgaste acumulado.

Hassan, en cambio, representa un perfil más vertical y desequilibrante en espacios cortos. Menos continuidad como titular, pero una incidencia clara en el uno contra uno; 46 regates, 72 centros y dos asistencias. Sus cifras reflejan un extremo que rompe defensas, con una tendencia mayor a buscar profundidad y a acelerar jugadas. También asume pérdidas, pero desde un rol diferente, el del futbolista que intenta desordenar al rival más que instalarse en campo contrario.

En otro contexto aparece Thiago Fernández, cuya irrupción introduce un matiz nuevo. No compite todavía en volumen ni en minutos, pero sí en impacto emocional y ritmo, algo que ya se percibió en su debut ante el Girona. Es el extremo que cambia la velocidad del partido y que obliga a replantear roles, no por acumulación de datos, sino por sensaciones inmediatas.

Y finalmente reaparece el nombre de Pablo Agudín. Renovado hasta 2029, el canterano ha tenido presencia puntual, cuatro partidos con el primer equipo del Oviedo en la etapa de Luis Carrión, pero la salida de Brekalo le abre una pequeña vía, ya que el extremo queda reducido a cuatro inquilinos reales (Ilyas, Hassan, Thiago y el propio Agudín). Eso convierte cada oportunidad en una ventana real de crecimiento. Para Agudín, el contexto cambia; menos saturación, más competencia directa y un rol más definido dentro de la rotación de Almada. Queda por ver si el técnico Charrúa le devuelve protagonismo al avilesino, habitual en las convocatorias con el primer equipo.