Varias de las causas de la nueva decepción del Sporting
Orlegi Sports no acertó en su análisis de los problemas del curso anterior a este y volvió a repetir errores del pasado
Luis Manso.
David Guerra transmitió una valoración final de la pasada temporada que tenía su resumen en los problemas defensivos. El Sporting había vuelto a coquetear con el descenso, sin aspirar al ascenso, por los problemas defensivos. Por eso la entidad asturiana, al margen de Gelabert y Dubasin, centró buena parte de sus recursos en incorporar dos centrales contrastados.
“La estadística no habla de un equipo con carencia de gol. Otros equipos con los mismos guarismos estuvo arriba en la tabla. Lo que hemos buscado es un equipo con más solidez y que esté más balanceado”, dijo el expresidente ejecutivo a primeros de agosto, cuando el Sporting ya había asumido que no ficharía un ‘9’. Luego, un mercado después, acudió al mercado casi a la desesperada y aceptando unas condiciones de riesgo por Andrés Ferrari.
A la vista está, bajo todos los puntos de vista, que el ya famoso Comité Deportivo, que todo el mundo conoce pero nadie ve, se equivocó. El Sporting actual se ha quedado sin opciones de luchar por la parte de arriba por su escaso acierto de cara a la portería rival. Esa es una de las causas de la nueva decepción. Varias de ellas se repiten.
Objetivo de mercado equivocado: El Sporting trató de encontrar el equilibrio reforzando su plantilla en la zona central del medio campo y de la defensa. Sin embargo, el conjunto rojiblanco no fue contundente en ninguna de las áreas. Sufrió en exceso en la propia en el primer tramo, sobre todo antes de la destitución de Garitano, y en la contraria careció de definición en esta segunda vuelta.
Sin cartera de jugadores: La gestión por el fichaje del extremo resume la precariedad de la estructura deportiva de Orlegi Sports. También su insistencia en tratar de contratar a los mismos jugadores mercado tras mercado. La falta de acierto con Cortés, que fue la tercera opción y otro ofrecimiento, fue determinante para la falta de recursos.
Negociaciones o gestiones ineficaces: El conjunto rojiblanco insistió en al menos un par de jugadores por las dificultades que se encontró a la hora de darles salidas. Las condiciones económicas no eran las que querían, no pudo liberar más espacio salarial y por tanto firmar algún jugador para ampliar los recursos del entrenador.
Burbuja Orlegi: También tiene que ver con el optimismo desbordado. La propiedad consideró suficiente la plantilla confeccionada en verano. Renunció al lateral zurdo y terminó fichando a Brian Oliván en diciembre. Le sucedió lo mismo al prescindir del ‘9’ en agosto y finalmente contrató a Andrés Ferrari.
Sin laterales derechos
Por otra parte, la plantilla rojiblanca ha vuelto este martes a la actividad en la Escuela de Fútbol de Mareo. Lo ha hecho sin Guille Rosas, al margen por precaución, y sin Kevin Vázquez, que continúa recuperándose de su lesión. Borja Jiménez no ha contado con ningún lateral derecho.