'Cinco' refuerzos, un denominador común
Pablo Sáenz, Jacobo González, Víctor Mingo, Alexandru Isfan y Joaquín Delgado llegan al nuevo proyecto azul después de firmar una temporada muy productiva en ataque
KILLER ASTURIAS
La reconstrucción del Real Oviedo avanza a buen ritmo. La dirección deportiva ha centrado buena parte de sus esfuerzos en reforzar el potencial ofensivo de la plantilla y, más allá de los nombres o de las posiciones que ocupan sobre el terreno de juego, los primeros movimientos del mercado esconden un patrón que no parece casual. Los cinco refuerzos, categoría aparte, de perfil ofensivo que integran el nuevo proyecto llegan avalados por una producción goleadora que explica buena parte de la apuesta del club.
Cada uno lo ha conseguido desde un contexto diferente. Algunos como referencias ofensivas, otros partiendo desde la banda o actuando entre líneas. Sin embargo, todos comparten una característica; vienen de completar una de las temporadas más productivas de sus respectivas carreras.
El caso más llamativo es el de Joaquín Delgado. El delantero sevillano regresó este verano tras su cesión al Barça Atlètic convertido en uno de los grandes argumentos ofensivos del club. Después de marcar 14 goles en 17 partidos con el Vetusta durante la primera vuelta, mantuvo su olfato goleador con siete tantos en el filial azulgrana. En total, 21 goles y cuatro asistencias, unos números que le han valido un sitio en la primera plantilla.
Muy cerca aparece Víctor Mingo. El madrileño aterriza en el Carlos Tartiere después de firmar 12 goles y dos asistencias con el Arenteiro en Primera Federación, confirmando el crecimiento que ya había mostrado en las categorías inferiores del Espanyol. Durante su presentación dejó claro que llega dispuesto a competir por un puesto, pese a que la posibilidad de una cesión sigue abierta. "Quiero pelear por quedarme. He venido a reventarla", afirmó.
También llega en un gran momento Alexandru Isfan. El atacante rumano firmó el mejor curso de su carrera con el Farul Constanța, donde participó directamente en 15 goles, gracias a sus 11 tantos y cuatro asistencias. Además de actuar como delantero centro, su capacidad para desenvolverse por detrás del punta o partir desde la banda amplía las alternativas ofensivas de Julián Calero.
El apartado ofensivo también se ha reforzado con Jacobo González, otro futbolista acostumbrado a aparecer cerca del área rival. La pasada campaña en Córdoba, cerró el curso con nueve goles y una asistencia, confirmando una capacidad de llegada que puede resultar muy valiosa tanto actuando por dentro como partiendo desde uno de los costados.
La nómina de incorporaciones con protagonismo ofensivo la completa Pablo Sáenz. El extremo aportó cinco goles y cuatro asistencias durante la última temporada en el Granada, demostrando que también puede contribuir en los últimos metros desde una posición más abierta.
Entre los cinco futbolistas suman 58 goles y 15 asistencias durante la pasada campaña. Un dato que, más allá de garantizar el rendimiento futuro, sí refleja una idea clara de la planificación deportiva. El Real Oviedo no solo ha buscado reforzar el ataque con diferentes perfiles, sino incorporar jugadores que llegan en un buen momento de confianza y acostumbrados a participar directamente en la producción ofensiva de sus equipos.
Con el mercado todavía abierto y nuevas operaciones en marcha, la dirección deportiva continúa perfilando la plantilla de Julián Calero. Sin embargo, los primeros movimientos ya dejan entrever un denominador común, el gol también es una prioridad en la reconstrucción del nuevo Oviedo.