El 'Oliván-Gaspar', cargas al descanso y más imágenes en el partido del Sporting
El empate entre Sporting de Gijón y Valladolid dejó varias imágenes curiosas, como el pequeño enganchón entre el lateral y el extremo en una jugada defensiva
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Otra vez volvió a dejar el Sporting de Gijón la sensación de dejar pasar un tren. Tenía en su mano el equipo rojiblanco la posibilidad de meter la cabeza entre los seis primeros, algo que lleva rondando varias semanas pero que no termina de certificar. Tampoco fue ante el Valladolid en un partido entretenido para el espectador neutral y en el que pasaron muchas cosas. Y otras tantas que no se vieron.
Una de las escenas más curiosas del partido ocurrió en la segunda parte. Tras dos acciones defensivas de Gaspar Campos, el gijonés cometió una falta en las cercanías del área de Yáñez. Una acción que no terminó de gustar a Brian Oliván. Entre el lateral y el extremo se produjo un intercambio de opiniones de manera muy cercana, con pequeños toques entre ambos. Nada más. La llegada de Álex Corredera sirvió para calmar las aguas en un momento de tensión entre los dos futbolistas que ocupaban la banda zurda.
"No me he dado cuenta de ello, serán cosas normales de la tensión del juego", explicaba Borja Jiménez cuestionado por la acción al término del partido. Minutos después, Brian Oliván fue amonestado y el entrenador le cambió de forma instantánea. Nada que ver con la acción de Gaspar. Fue más el miedo a quedarse con un jugador menos como ya ocurrió ante el Málaga. Además, la zona también la transitaba un Iván Alejo con el que ya había chocado Oliván en la primera parte.
En esa zona del campo también se produjo otra de las escenas del partido. El pitido final de la primera parte desembocó en la actuación de los cuerpos de seguridad presentes en El Molinón. Desde varias zonas del campo comenzaron su recorrido al lugar en el que se encontraba la afición del Real Valladolid. Se produjeron cargas tras el intento de agresión –una patada– a un miembro del cuerpo policial por parte de un aficionado que se encontraba en la zona visitante.
La situación obligó a actuar a los efectivos de seguridad que poblaron rápidamente el espacio dedicado a la afición del Valladolid. La actuación finalizó con la salida del campo de, al menos, un seguidor pucelano. Los piques verbales entre ambas aficiones fue constante durante todo el partido.
Otra de las imágenes curiosas que dejó el choque enfadó al sportinguismo. En especial, a Guille Rosas. Una acción en el centro del campo terminó con Manu Rodríguez levantando la pierna en exceso y golpeando de manera fortuita al lateral gijonés. Cuando el balón se encontraba ya en otra zona del campo, Dámaso Arcediano se mantenía con la mano en alto. La resolución cabrearía más al '2'. El árbitro decretó juego peligroso de Manu y el balón fue para el Valladolid. Una acción curiosa cuanto menos. Una más en un partido que tuvo de todo y que no dejó al Sporting meter la cabeza en la zona de promoción de ascenso.
La cita en El Molinón también sirvió como sentido homenaje para Maximino Martínez. El estadio gijonés guardó un respetuoso minuto de silencio en memoria al que fuera máximo dirigente del fútbol asturiano y que fallecía en la jornada de ayer.