El Oviedo y la comparación inevitable

Levante y Elche, los otros dos recién ascendidos, están fuera del descenso a falta de tres jornadas mientras el conjunto azul ya ha consumado matemáticamente su regreso a Segunda división

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Colombatto
Mié, 13/05/2026 - 17:48

El Real Oviedo ya es equipo de Segunda división. A falta todavía de tres jornadas para el final del campeonato, el conjunto azul consumó matemáticamente su descenso tras quedarse a diez puntos de la permanencia con solo nueve en juego. Una situación que contrasta directamente con la realidad de los otros dos recién ascendidos esta temporada: Levante y Elche, ambos fuera de la zona roja cuando el campeonato entra ya en su recta definitiva.

La comparación resulta inevitable. Los tres clubes llegaron juntos a Primera este verano tras lograr el ascenso la pasada campaña, pero sus caminos terminaron siendo muy distintos apenas unos meses después. Mientras el Oviedo no logró consolidarse nunca en la categoría, Levante y Elche sí consiguieron mantenerse competitivos durante prácticamente toda la temporada.

En ambos casos aparece un factor común muy claro, la estabilidad. El Elche ha mantenido durante toda la campaña a Eder Sarabia, técnico que ya logró el ascenso y que ha conseguido sostener una identidad reconocible incluso en los momentos más complicados del curso. El conjunto ilicitano llega a este tramo final fuera del descenso tras construir buena parte de su permanencia desde el Martínez Valero, donde solo perdió dos partidos en 18 jornadas como local. Sus números en casa reflejan esa competitividad: ocho victorias, ocho empates y únicamente dos derrotas.

El Levante sí realizó un cambio de entrenador, aunque mucho más controlado que el vivido en Oviedo. Julián Calero, el técnico del ascenso, fue destituido mediada la temporada y sustituido por Luís Castro, que logró levantar competitivamente al equipo valenciano. Los granotas tampoco han firmado números brillantes, pero sí encontraron regularidad suficiente para llegar vivos a las últimas jornadas. En el Ciudad de Valencia presentan en 18 jornadas como locales: seis victorias, siete derrotas y cinco empates.

Mientras tanto, el Oviedo vivió una temporada mucho más convulsa. Veljko Paunovic, el entrenador del ascenso, apenas duró ocho jornadas antes de ser cesado. Su sustituto, Luis Carrión, tampoco consiguió revertir la situación y salió tras otros ocho partidos sin lograr una sola victoria. Finalmente, Guillermo Almada elevó el nivel competitivo del equipo en el tramo final, pero la reacción terminó llegando demasiado tarde.

La diferencia también aparece reflejada en los números. El Oviedo solo logró cuatro victorias en 18 encuentros disputados en el Carlos Tartiere, un registro demasiado bajo para un equipo obligado a construir la permanencia desde casa. Los azules cerraron además gran parte de la temporada con enormes dificultades ofensivas y una sensación constante de fragilidad competitiva en los momentos decisivos.

Los datos globales también reflejan la diferencia entre los tres proyectos. El Oviedo llega a este tramo final con 26 goles a favor y 54 en contra, números que explican gran parte de sus problemas durante el campeonato. El Elche, pese a estar todavía cerca del descenso, consiguió mantenerse competitivo con 47 goles marcados y 56 encajados, mientras que el Levante encontró equilibrio suficiente para seguir fuera de la zona roja con 44 tantos a favor y 59 en contra.

Sin embargo, más allá de las cifras, el gran contraste aparece en la sensación de continuidad que sí transmitieron Levante y Elche durante buena parte del curso. Ambos proyectos encontraron antes un camino reconocible, mientras el Oviedo vivió prácticamente toda la temporada buscando soluciones urgentes en medio de cambios constantes, dudas estructurales y una plantilla que nunca terminó de asentarse del todo en la categoría.

Ahora, con el descenso ya consumado, el club azul afronta un verano donde precisamente deberá encontrar aquello que sí lograron construir sus dos compañeros de ascenso: estabilidad, continuidad y una base sólida sobre la que volver a competir por regresar a Primera división.

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