Son Moix, lo fue y lo volverá a ser
Mallorca y Real Oviedo se verán las caras en un estadio que hace 25 años fue escenario del penúltimo descenso a Segunda división de los carbayones
R.C.D. MALLORCA
El Real Oviedo quería llegar con vida a la última jornada en Primera división en Son Moix, pero ni siquiera estuvo cerca de conseguir ese objetivo. Después de la derrota ante el Levante con la que cerraron marzo, los carbayones sabían que precisaban hacer un abril y mayo perfectos (o casi). Sin embargo, no fue así. Aunque en algún momento amagó con dar guerra, las derrotas ante el Elche y Betis, sumado al empate frente al Getafe, sentenciaron al equipo de Guillermo Almada, que acabó consumando su descenso a Segunda.
Da la circunstancia que el Real Oviedo se despedirá de la Primera división en el mismo escenario en el que lo hizo en 2001: Son Moix. El estadio bermellón fue testigo del penúltimo descenso a Segunda de los carbayones, del mismo modo que hoy volverá acompañará a los azules en su último trámite antes de afrontar la campaña 2026/2027 en Segunda división.
La última vez que el Real Oviedo visitó Son Moix en Primera división fue en la última jornada de la campaña 2000/2001. En aquel encuentro, los bermellones apenas se jugaban la segunda plaza del campeonato y los carbayones la vida, pendientes de otros resultados que finalmente le favorecieron. Los baleares no tuvieron piedad y tras un 4-2 mandaron al Oviedo a Segunda, el inicio de 24 años alejados de Primera división.
Casualidades de fútbol, hoy es el Mallorca el que se juega el pescuezo en Primera. Para conservar la categoría, se necesitan dos premisas. Una, que los bermellones venzan al Oviedo, ya desahuciado. Y dos, que se alineen el resto de partidos para que se de un triple empate entre los baleares, Elche y Osasuna, dado que de todas las combinaciones posibles (dobles, triples o cuádruples empates) es la única que le beneficiaría. Así las cosas, las cuentas para que Mallorca celebre la permanencia pasan por los siguientes resultados: Osasuna debe perder en Getafe, el Elche hacer lo propio contra el Girona y que el Levante puntúe en casa del Betis. En cualquier otra combinación el Mallorca saldría mal parado.
Así todo, el Oviedo se presentará en Son Moix ajeno a las cábalas por las que suspira la afición del Mallorca, que hoy llenará el estadio balear. Es por eso que los azules tratarán de vencer y, así, despedirse de la máxima categoría brindándole una alegría a su hinchada. "Tenemos un partido que demanda mucha responsabilidad por todas las cosas que hay en juego de otros equipos, por el prestigio de la institución y de los futbolistas", expresó Guillermo Almada en la rueda de prensa previa al encuentro de este sábado.
Noche de despedidas
Paralelamente a lo competitivo, el partido de hoy en Son Moix también servirá como despedida de muchos de los futbolistas que el curso que viene no estarán en el Real Oviedo. Por un lado, los cedidos Horatiu Moldovan, Thiago Fernández, Álex Forés, David Carmo y Javi López. Otros terminan contrato: Eric Bailly y Kwasi Sibo. Diferentes son los casos de Nico Fonseca y Santiago Colombatto, ambos vinculados contractualmente al Grupo Pachuca y cuyo futuro habrá que esperar a verano. Otros como Lucas Ahijado y Santi Cazorla también está en el aire su continuidad el próximo curso. Los que no estarán en Mallorca por lesión y que no seguirán en Oviedo son Fede Viñas, Leander Dendoncker y Ovie Ejaria. Thiago Borbas, por su parte, tiene contrato hasta enero, aunque no se cuenta con él para el próximo curso.