Una tendencia invertida en la defensa del Oviedo
La línea ascendente de Bailly contrasta con el momento más inestable de Carmo en un tramo decisivo de la temporada
La Liga
La acción que acabó en penalti ante el Athletic volvió a situar el foco sobre la pareja de centrales del Real Oviedo. La mano de David Carmo en el minuto 68, que permitió a Sancet transformar el 1-2 definitivo, no fue solo una jugada aislada, sino el último episodio de una tendencia que empieza a generar debate en el entorno azul.
El portugués acumula 17 partidos y 1.362 minutos esta temporada, cifras que reflejan su peso en el equipo. En volumen defensivo domina claramente, con 119 despejes, 43 recuperaciones, 24 entradas y 16 intercepciones. Sin embargo, también es el central más castigado disciplinariamente, con seis amarillas y una roja, y su exposición constante le ha llevado a protagonizar acciones determinantes en contra en las últimas semanas.
En el lado opuesto aparece Eric Bailly. Con solo seis partidos y 504 minutos, el marfileño presenta números más contenidos en volumen, pero interesantes en proporción, con 10 intercepciones y 22 recuperaciones en poco más de un tercio de los minutos de Carmo. Además, apenas ha visto una amarilla, transmitiendo una sensación de mayor control en situaciones límite.
La diferencia no está tanto en la cantidad como en la dinámica. Carmo, fichaje diferencial para el centro de la defensa, ha ido perdiendo solidez en momentos clave, mientras que Bailly, sin hacer ruido, ha ofrecido fiabilidad cuando ha participado. No se trata de señalar culpables, sino de interpretar tendencias en una fase de la temporada donde cada detalle pesa.
Con la baja ya confirmada de David Costas, pieza indiscutible en el centro de la defensa para todos los técnicos, Guillermo Almada deberá decidir si prioriza el volumen y la presencia física del angoleño o la creciente sensación de seguridad que está ofreciendo el ex del Villarreal. En un contexto de máxima exigencia, la elección del eje de la zaga puede convertirse en una de las decisiones más delicadas del tramo final.