Cuando las bandas sostienen el plan
La actuación de Ilyas y Brekalo en Mendizorroza aportó profundidad, trabajo y continuidad al juego exterior del Oviedo en un contexto de máxima exigencia competitiva
La Liga
El empate del Real Oviedo en Mendizorroza dejó lecturas más allá del resultado, y una de ellas tuvo nombre propio en las bandas. Ilyas Chaira y Josip Brekalo firmaron un partido notable, cada uno desde su rol, en una actuación que ayudó a sostener el plan competitivo del equipo en un escenario de máxima exigencia.
El caso de Ilyas fue especialmente significativo. El extremo fue el principal foco de desequilibrio del Oviedo, participativo y profundo, capaz de generar ventaja desde el desborde y la insistencia. Su actuación quedó respaldada por los números; una asistencia, tres tiros, tres regates con éxito, tres pases al área y una alta precisión en el pase (84%), además de provocar faltas y forzar situaciones de peligro constantes. Su centro desde la izquierda acabó convirtiéndose en el gol de Fede Viñas, premio a una tarde de protagonismo sostenido.
Más allá de la asistencia, Ilyas fue un problema permanente para la defensa del Alavés. Sus centros no siempre encontraron rematador, pero mantuvieron al rival defendiendo hacia atrás y permitieron al Oviedo instalarse con continuidad en campo contrario durante muchos tramos del partido. Fue uno de esos encuentros que no siempre se miden solo por cifras finales, sino por influencia en el desarrollo.
En el otro costado, Brekalo también dejó señales positivas antes de ser sustituido. El croata firmó un partido serio y generoso, implicado en el esfuerzo defensivo y activo en ataque. Nada más comenzar el encuentro, fue suyo el centro que terminó con el cabezazo de David Costas al larguero, una acción que marcó el tono ofensivo del Oviedo desde el inicio. En poco más de cincuenta minutos, sumó cinco centros, dos tiros, dos balones robados y presencia constante en el juego exterior.
La actuación de Brekalo cobra especial valor en el contexto actual. Su nombre había aparecido en el radar del mercado de salida, pero la llegada de Guillermo Almada parece haber redefinido su situación. El técnico apuesta por extremos comprometidos, capaces de sostener esfuerzos largos y entender los momentos del partido, y en Mendizorroza el croata respondió desde la aplicación y la disciplina táctica.
Ni fue un partido aislado ni una reivindicación explícita, pero sí una respuesta sobre el césped. Ilyas brilló desde el desequilibrio; Brekalo, desde la fiabilidad y el trabajo. En un Oviedo que necesita sumar desde lo colectivo, ambos ofrecieron argumentos para seguir contando, demostrando que las bandas también pueden marcar el camino.