El calvario de Joselu Moreno, retirado a los 32 años: "No siento una parte de la pierna"

El exfutbolista carbayón puso fin a su carrera por una bacteria que cogió en el quirófano al operarse del ligamento cruzado

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Joselu Moreno celebra un gol con el Real Oviedo
Jue, 15/02/2024 - 17:36

Con apenas 32 años, Joselu Moreno ha tenido que decir basta. El exdelantero del Real Oviedo cierra así una carrera con más de 100 goles y una amplia trayectoria, aunque no de la manera que desearía. Sus últimos años estuvieron marcados por las lesiones y una bacteria que cogió durante una operación terminó por dilapidarle. "Creo que no merece la pena intentarlo más, ni física ni mentalmente. Estoy cansado de no ver resultados”, reconoce en una entrevista concedida a Relevo

Y, precisamente, todo comenzó con una lesión que sufrió en la capital del Principado. Durante el verano de 2019, Joselu se sometió a una artroscopia para solucionar sus problemas en el menisco y no volvió a ser él mismo. Tras un mal rendimiento, se marchó al Tenerife en el mercado invernal de su segunda campaña como azul. "En Tenerife pedía resonancias y salía que estaba todo bien. Decía: 'Será de la cabeza'”. 

Pero todo cambió cuando habló con el doctor Ripoll. “Me dijo que tenía el ligamento cruzado roto. Me quedé en shock. En las resonancias el ligamento se veía entero, pero por dentro estaba deshilachado". Parecía que ya había superado la peor parte y tras recuperarse regresó a los entrenamientos, pero Joselu no conseguía enlazar varios entrenamientos con continuidad. “Cuando parecía que iba a volver con el grupo, se me hinchaba de nuevo. Aquello no era normal. La situación me estaba agotando y me hicieron un cultivo para ver qué pasaba”, comenta en su charla con Relevo

Las pruebas determinaron que el delantero andaluz había cogido una bacteria en el quirófano y, tras otra operación y un mes ingresado en el hospital, consiguió eliminarla. Sin embargo, en su rodilla quedaron secuelas que nunca pudo eliminar. “La rodilla se me hinchaba, la bacteria había dañado el ligamento, la rodilla y parte de la tibia”. Y a día de hoy sigue con problemas. “Si me tocas aquí (señala), no siento la tibia. Puedes pegarme un bocado, que no sentiré la pierna. El médico me dijo que lo primero que tenía que hacer era dejar el fútbol. La bacteria se había comido un poco el cartílago y estaba empezando a desgastarlo”, expresa. 

Durante este proceso, lleno de piedras en el camino, Joselu fue padre y admite su rabia porque su hija no pueda verle jugar. Pero ya se imagina momentos futuros en los que pueda contarle sus aventuras en el mundo del fútbol, que no son pocas. Y tiene claro que en el futuro quiere seguir ligado a este deporte. "Quiero ser entrenador o director deportivo, tener la motivación de levantarme cada día con una nueva ilusión”, concluye.