El Sporting analiza la viabilidad de su segundo filial
El debate interno ya ha comenzado y ni tan siquiera el doble ascenso garantiza la continuidad del equipo que dirige Pablo Pantiga
RSG.
“Tenemos muchos equipos y no sé si todos son necesarios, estamos haciendo ese análisis”, dijo este martes José Riestra al ser preguntado por su valoración acerca de la nueva dirección de Mareo. Según ha sabido Killer Asturias, el presidente ejecutivo del Sporting de Gijón se refería a la posibilidad de prescindir del segundo filial. Su continuidad parece inevitablemente ligada al ascenso del Sporting Atlético a Segunda RFEF.
Pese a la apuesta de Orlegi y sus escasas dos temporadas y media de vida, la continuidad del Sporting C pende de un hilo. Por diversos motivos, la empresa mexicana está valorando si merece la pena continuar con los dos filiales. Tanto es así que con las condiciones actuales de competición, la desaparición del segundo filial parece más cercana que su continuidad.
Como elemento central, su estabilidad viene siendo compleja como consecuencia de la dificultad de su hermano mayor en conseguir el salto de categoría a Segunda RFEF. En las dos últimas campañas quedó eliminado en la fase regional del play off. En cambio, el equipo de joven creación fue campeón en Primera Asturfútbol en los dos cursos anteriores. Es decir, la decepción del Sporting Atletico impidió el ascenso del C.

Además, no solo la mala marcha deportiva está motivando el análisis. También lo hace que ya no existe la principal misión por la que se creó. El conjunto primero dirigido por Samu Baños, después Jorge Fernández y ahora Pablo Pantiga iba a ser el lugar de competición de los alumnos de la Academia Internacional. Jóvenes de cualquier parte del mundo iban a pagar una ‘matricula’ para desarrollarse como jugadores y personas, alojándose en la ambiciosa residencia inaugurada en agosto de 2023. Por contra... lo que pasó ya es sabido. Apenas se conoció un futbolista de pago a temporada completa. Según el club, hubo muchos candidatos que no pasaron el filtro por falta de nivel.
Otro buen golpe de realidad fue la planificación de este verano. Tras una segunda campaña de avances en la gestión, sin tantas complicaciones o incomodidades para los canteranos que un año antes doblaban, a la nueva dirección de Mareo se le atragantó la duplicidad de filiales. En ese sentido, y aunque parezca contradictorio, tampoco ayudó la buena dinámica del División de Honor y ni mucho menos las lesiones. Por todos estos factores la plantilla se manifestó corta. Sin ir más lejos, el cuerpo técnico apenas ha podido contar con 13 o 14 efectivos en varios partidos de 2026. Y eso que se han producido varias altas como las de Khalid Adamu Buro y Tumani Kuyateh.

Así, todo esto y el coste económico que supone en un contexto de primer equipo en Segunda división. Orlegi Sports ha abierto el debate interno para reflexionar con tiempo y sin precipitación cuál es la mejor decisión. Si el Sporting Atletico no consigue el ascenso la continuidad de su menor apunta a improbable. Otra cosa sería si los dos consiguen el salto de categoría, aunque tampoco estaría garantizado al 100% la continuidad del Sporting C. A día de hoy, la plantilla de Samu Baños parece destinada a otro play off, mientras que la de Pantiga marcha líder con cinco puntos de ventaja sobre el segundo.
Los frutos
De lo que también es consciente Orlegi Sports y la dirección de Mareo es que todo el esfuerzo que requiere el segundo filial tiene su lado positivo. Desde ahí han comenzado su etapa sénior Pierre Mbemba o Iker Martínez, quienes ya han debutado en LaLiga, así como el prometedor Bruno Rubio, que ya marca las diferencias en Tercera RFEF. No menos importante ha sido para la recuperación de Christian Ferreres o la progresión de Nico Riestra. Entre ambos suman más de 20 partidos en el equipo que corre peligro de extinción.