La recta final más inusual de Borja Jiménez
El técnico del Sporting de Gijón encara las últimas siete jornadas del curso sin prácticamente nada en juego tras una trayectoria repleta de finales de máxima tensión
LaLiga
Siete jornadas que pueden sentirse como una eternidad en la Escuela de Fútbol de Mareo. El Real Sporting de Gijón encara la recta final de competición con una considerable diferencia respecto al play off que convierte en una misión casi imposible el ascenso a Primera división. Una recta final con menos en juego de lo esperado por Borja Jiménez, que tendrá que afrontar en el conjunto rojiblanco un reto desconocido para él durante su trayectoria profesional.
La tensión no es negociable en las rectas finales de Borja Jiménez. Desde su salto a los banquillos, el desenlace de la temporada siempre ha sido tardío para el técnico del Real Sporting. El ejemplo más reciente lo firmó el abulense en su última etapa antes de recalar en Gijón, con un descenso con el Leganés que se alargó hasta la última jornada de Primera división. La agonía de Borja Jiménez también se alargó hasta la clausura del campeonato la campaña anterior, en la que el conjunto pepinero ascendió a la máxima categoría en la jornada 42 de LaLiga Hypermotion.

Una única excepción en el expediente del abulense. La recta final de la temporada 2015-2016 fue relativamente relajada para lo que está acostumbrado Borja Jiménez. Si bien su Real Valladolid Promesas tuvo que esperar hasta la penúltima jornada para sellar matemáticamente su permanencia en Segunda División B, el filial pucelano guardaba una ventaja de nueve puntos respecto a la zona roja de la tabla en la jornada 33, seis fechas antes de la clausura del campeonato. Una tranquilidad que brilló por su ausencia en el resto de desenlaces de Borja Jiménez.
El abulense debutó en los banquillos en el club de su ciudad en la temporada 2013-2014, propulsando al Real Ávila hasta el play off de ascenso a Segunda División B. Dos años después, su Izarra alargó la permanencia hasta los últimos suspiros del curso. Misma categoría, pero distinto resultado obtuvo Borja Jiménez con el Rápido de Bouzas, rozando un ascenso a Segunda división que finalmente alcanzó con el Mirandés, y que se le resistió dos temporadas después en la final del play off con el Deportivo de La Coruña. Una trayectoria repleta de finales de máxima tensión.
Un hábito que no pasa desapercibido para su protagonista. “Sí que es verdad que a nivel personal siempre he conseguido los objetivos o estuve muy cerca de hacerlo (...). Quedan siete jornadas y solo miro en el partido del domingo, en intentar ganar y tratar de recortar la distancia”, explicaba el técnico del Sporting antes de recibir al Cádiz. Diez años después de su 'relajado' final en el Valladolid Promesas, Borja Jiménez emprenderá de nuevo un reto poco habitual en su trayectoria.