Pellegrini 'marca' el camino de la permanencia del Oviedo
Las cuentas expuestas por el técnico verdiblanco sitúan la salvación en torno a los 38 puntos y obligan a los carbayones a una segunda vuelta de alto ritmo tras cerrar la primera con déficit
La Liga
El debate de los puntos volvió a sobrevolar el Carlos Tartiere tras el empate ante el Betis. Al término del partido, Manuel Pellegrini puso cifras a la permanencia en Primera división, estimando que el objetivo suele situarse en torno a 19 puntos por vuelta. Un cálculo sencillo, pero revelador para entender el momento del Real Oviedo, que ha cerrado la primera mitad del campeonato con 13 puntos, seis por debajo de esa referencia.
Ese déficit obliga a mirar la segunda vuelta con una exigencia mayor. Si la permanencia se mueve en torno a los 38 puntos, el Oviedo necesita sumar 25 puntos en los 19 partidos que restan, lo que equivale a mejorar notablemente el ritmo de la primera mitad. No es una empresa sencilla, pero tampoco inédita en la historia reciente de la competición, como recuerdan los datos compartidos por el periodista Pedro Martín.
En su análisis, recordó varios precedentes de equipos que, siendo colistas o en posiciones muy comprometidas al término de la primera vuelta, lograron escapar del descenso. Real Sociedad (2000-01), Rayo Vallecano (2001-02), Osasuna (2008-09 y 2012-13), Zaragoza (2011-12), Granada (2014-15) o el reciente Valencia (2024-25) demostraron que, con ajustes y una segunda vuelta sólida, el margen de reacción existe incluso en situaciones límite.
El Oviedo lo tiene difícil, pero no imposible.
— Pedro Martin (@pedritonumeros) January 10, 2026
Últimos colistas de primera vuelta que escaparon del descenso:
Real Sociedad en 2000-01
Rayo en 2001-02
Osasuna en 2008-09
Zaragoza en 2011-12
Osasuna en 2012-13
Granada en 2014-15
Valencia en 2024-25
El propio Pellegrini reforzó esa idea desde el respeto al rival, señalando que, más allá de los números, el Oviedo mostró ante el Betis un camino reconocible para competir. Intensidad, orden y compromiso colectivo como base para construir una remontada clasificatoria que no se logra de un día para otro, sino desde la constancia y la acumulación de pequeños avances.
Las matemáticas son claras, pero no definitivas. El Oviedo necesita mejorar su promedio, acertar en el mercado y sostener el nivel competitivo mostrado en las últimas jornadas. La primera vuelta dejó un déficit evidente; la segunda exige una reacción ambiciosa. Los precedentes invitan a creer y el mensaje desde dentro y desde fuera apunta en la misma dirección, no será fácil, pero el camino está marcado.