El 'efecto Almada'... ¡al cuadrado!
Mientras en el Oviedo se aplaude el rumbo que tomó el equipo tras la llegada del uruguayo, el Valladolid, a partir de su marcha, cayó en picado
REAL OVIEDO
Guillermo Almada ha devuelto la ilusión al Real Oviedo. Al menos, su estilo ha sido rápidamente interiorizado por su plantilla y aceptado por la mayor parte de la afición, que ahora sí se ve identificada con su equipo. Aunque el déficit de puntos es todavía considerable con respecto a la permanencia, la idea del técnico uruguayo es uno de los motivos a los que se agarra el oviedismo para confiar en que el objetivo todavía es posible.
Y lo qué es el fútbol. De primeras, la llegada de Guillermo Almada apenas había generado aceptación por parte del oviedismo, que esperaba otro perfil de entrenador para reconducir la situación del Real Oviedo. Nada más lejos de la realidad. El de Montevideo detectó rápidamente las debilidades del equipo, exprimió las fortalezas y creó en poco tiempo un bloque muy competitivo que no perdió la cara en ningún partido. Circunstancias inexplicables de este deporte, la única victoria de los carbayones (frente al Girona) llegó en el encuentro en el que menos la mereció.
Donde se aplaudió mucho el fichaje de Almada por el Real Oviedo fue en Valladolid, equipo al que el uruguayo dirigió durante 18 jornadas y cuya continuidad empezaba a estar cuestionada tras unos resultados poco o nada convincentes. Almada salió del José Zorrilla con el Valladolid en décimo lugar con 24 puntos, a cuatro puntos del play off: seis victorias, seis empates y seis derrotas fue su balance hasta que el Grupo Pachuca se encaprichó del charrúa.
Pues bien. Si en su momento la salida de Almada fue vista con buenos ojos en Pucela, ahora visto con perspectiva igual no tanto. Y todo por la involución del Valladolid tras la salida del uruguayo y la llegada de Luis García Tevenet. Desde ese cambio en el banquillo, el conjunto blanquivioleta ha acumulado una victoria, un empate y cinco derrotas. O lo que es lo mismo: cuatro puntos de 21 posibles. Al margen de la derrota en Eibar (3-0) con el interino Sisi González, con el sevillano los pucelanos registraron goleadas ante el Leganés en Butarque (3-0) y recientemente en casa frente al Castellón (0-4).
Esta mala dinámica en la que se sumergieron le ha hecho perder varias posiciones al Valladolid, que pasó de estar décimo a decimoctavo con 28 puntos, tan solo un punto por encima del descenso y a doce del play off, el objetivo que se le pedía Almada. Si antes con el charrúa el Pucela era el segundo equipo que menos goles recibía, ahora esa condición ya es historia tras 14 goles encajados en siete jornadas. ¿Echarán de menos a Almada en Valladolid?