En medio de la oscuridad, un precedente para la esperanza

La permanencia del Elche en la temporada 2020-21, tras 16 jornadas sin ganar, invita a creer en una reacción del Oviedo, que afronta días decisivos en el campo y en los despachos

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Dani Calvo
Jue, 29/01/2026 - 10:30

Hay precedentes que invitan a no bajar los brazos. Uno de ellos lo firmó el Elche de la temporada 2020-21, un recién ascendido que atravesó un año durísimo en Primera división y que, aun así, terminó encontrando la salvación cuando parecía imposible.

Aquel Elche, con Dani Calvo en su plantilla, encadenó 16 jornadas consecutivas sin conocer la victoria, desde el uno de noviembre hasta el 12 de febrero. Un periodo larguísimo de resultados adversos que no impidió que el equipo ilicitano mantuviera la calma, ajustara piezas y acabara compitiendo hasta el final. La recompensa llegó al término del campeonato, cuando logró la permanencia con 36 puntos.

Los números de aquel curso explican bien el contexto. El Elche cerró la temporada con ocho victorias, 12 empates y 18 derrotas, con 34 goles a favor, una cifra modesta, pero suficiente para sostenerse en la categoría. No fue un equipo especialmente goleador (menos de un gol por partido) ni dominante en ataque, pero supo sobrevivir en un campeonato de desgaste, ajustando partidos y aferrándose a los momentos clave.

El paralelismo con el Real Oviedo actual es inevitable. El conjunto azul acumula 14 partidos consecutivos sin ganar, es colista con 13 puntos y se encuentra a nueve de la salvación. El margen es muy estrecho, pero el precedente demuestra que incluso las dinámicas más negativas pueden romperse si se acierta en el momento justo.

Ese momento puede llegar este fin de semana ante el Girona, en un partido señalado en rojo. Un choque vital, no solo por lo que hay en juego a nivel de puntos, sino por el impacto anímico que tendría una victoria. El Oviedo necesita cortar la sangría, recuperar confianza y empezar a construir desde ahí.

Además, el contexto invita a pensar en que puede haber movimientos. Quedan apenas cinco días para el cierre del mercado, un margen corto pero decisivo. Refuerzos, salidas o simples ajustes pueden marcar la diferencia en una plantilla que necesita estímulos y soluciones inmediatas. Ahora, el Oviedo busca su propio punto de inflexión. El sábado, ante el Girona, puede empezar a escribirse.