El dilema de los extremos que se le abre a Almada
La acumulación de perfiles, los distintos momentos de forma y la llegada de Thiago Fernández abren un escenario de decisiones en las bandas del Oviedo
La Liga
A falta de pocos días para el cierre del mercado, el Real Oviedo afronta uno de los debates más interesantes de la plantilla en una zona clave del campo, las bandas. La acumulación de perfiles, los distintos momentos de forma y la llegada de un nuevo refuerzo obligan a Guillermo Almada a redefinir jerarquías en los extremos, donde hasta ahora parecía haber certezas.
En la banda derecha, Hassan se ha consolidado como una de las piezas más utilizadas del equipo. Ha participado en 20 de los 21 partidos disputados, 12 de ellos como titular, sumando 1.186 minutos. Su peso en el juego ofensivo es evidente; profundidad, desborde y capacidad para estirar al rival. Tras recuperar la titularidad en las últimas jornadas, se ha convertido en una referencia clara para el cuerpo técnico, especialmente por su impacto en el uno contra uno.
En el lado opuesto, Ilyas representa la continuidad. Es el extremo más estable del curso con 19 partidos, 16 titularidades y 1.226 minutos, siendo indiscutible para todos los entrenadores que han pasado por el banquillo esta temporada. Sin hacer ruido, su presencia aporta equilibrio, trabajo defensivo y una lectura táctica que ha sostenido al equipo en muchos tramos del campeonato. Su sitio en la izquierda ha sido, hasta ahora, una de las pocas constantes del Oviedo.
Muy distinta es la situación de Josip Brekalo. Fichaje de Paunovic, tuvo continuidad en el inicio del curso, perdió protagonismo con Carrión y volvió a aparecer de forma puntual en los primeros encuentros con Almada. Sin embargo, su participación ha ido decayendo. Ha disputado 14 partidos, solo 6 como titular, con 483 minutos acumulados. A cinco días del cierre del mercado, el club le busca una salida, y la competencia creciente en los extremos amenaza con reducir aún más su protagonismo.
En ese contexto aparece Thiago Fernández, una incorporación que introduce un nuevo matiz al debate. A sus 21 años, el argentino llega para competir desde ya, especialmente en la banda izquierda. Su perfil, más vertical, con último pase y capacidad para atacar por dentro, ofrece otro tipo de registros a Almada. Si debuta este sábado ante el Girona, lo hará en una zona del campo que hasta ahora tiene dueño. Será el técnico uruguayo el que decida quienes serán los protagonistas en los costados en la fase decisiva del curso.