Javi López sale 'airoso' de su examen más exigente
El lateral canario cumplió con nota en su duelo particular ante Lamine Yamal y se consolida como titular ante la baja de Rahim
La Liga
La lesión de Rahim obligó a mover fichas y colocó a Javi López ante uno de los exámenes más exigentes posibles. Sin apenas margen de preparación y en un escenario límite como el Camp Nou, el lateral zurdo del Real Oviedo se encontró frente a Lamine Yamal, uno de los jugadores más determinantes del fútbol europeo actual.
El planteamiento del conjunto azul permitió competir durante muchos minutos. Mientras el partido estuvo ordenado, con ayudas y un bloque reconocible, Javi López sostuvo su banda con personalidad. No rehuyó el contacto, asumió riesgo con balón y aceptó una vigilancia constante ante un rival que obliga a decidir rápido y casi siempre hacia atrás. Completó los 90 minutos, firmó 57 toques, realizó seis despejes y sumó cinco recuperaciones, datos que reflejan implicación y continuidad en el juego.
Uno de los registros más llamativos fue que no fue superado en el uno contra uno, un detalle significativo ante un extremo que suele marcar diferencias desde el regate. A cambio, el precio fue alto en términos de desgaste, cinco faltas cometidas y 19 pérdidas, muchas de ellas derivadas de la presión constante y de un contexto que exigía asumir decisiones incómodas.
Al otro lado, Lamine Yamal no necesitó imponerse de forma continua en el duelo directo para ser decisivo. El extremo blaugrana jugó 78 minutos, tocó 68 balones, firmó un gol y dejó una actuación de alto impacto con cuatro pases clave y un 86% de acierto en el pase. Curiosamente, solo intentó tres regates, una muestra de que su influencia llegó más desde la lectura del juego y la elección del momento adecuado que desde el desequilibrio permanente.
El punto de inflexión llegó tras el descanso. Los errores defensivos del Oviedo rompieron el partido y abrieron un escenario distinto, mucho más favorable para el talento del Barça. Con el encuentro desordenado y el equipo obligado a asumir riesgos, la calidad individual terminó imponiéndose.
El balance deja una lectura clara. Javi López respondió mientras el plan colectivo se sostuvo. No salió retratado, compitió y ofreció una versión fiable que recordó a la que le llevó a disputar más de 100 partidos en Primera entre Alavés y Real Sociedad. Cuando el partido se rompió, apareció la diferencia de nivel que explica este tipo de encuentros.
De cara al decisivo duelo ante el Girona, el Oviedo se queda con una certeza, incluso en escenarios extremos, hay jugadores capaces de dar un paso al frente cuando la necesidad aprieta.