Joaquín Delgado, una decisión que el Oviedo mide con lupa
El máximo goleador del Vetusta se ejercita con el primer equipo mientras el club analiza el mercado de delanteros y valora el impacto deportivo que tendría su salto definitivo
REAL OVIEDO
El nombre de Joaquín Delgado empieza a ganar peso en las oficinas y en el cuerpo técnico del Real Oviedo. El delantero, máximo goleador del Vetusta, se ha ejercitado por segundo día consecutivo con el primer equipo y su situación ya no se analiza únicamente como una dinámica puntual, sino como una posible solución interna en un mercado de invierno cargado de incertidumbre.
La realidad deportiva del Oviedo obliga a mirar todas las opciones. Tras las salidas ya oficializadas de Salomón Rondón y Brandon Domingues, y con la marcha de Álex Forés al Leganés prácticamente encarrilada, la delantera azul quedará reducida a dos efectivos, Fede Viñas y el recién llegado Thiago Borbas. Un escenario que explica que el club rastree el mercado en busca de un nuevo delantero, pero también que observe con atención el crecimiento de Joaquín Delgado.
El análisis, sin embargo, no es sencillo. El andaluz no es sub-23, lo que implica que, en caso de ser inscrito con ficha del primer equipo, no podría volver a competir con el Vetusta. Una decisión de este calibre no solo afecta al primer equipo, sino también al filial, donde el atacante es una pieza absolutamente capital.
Los números lo explican por sí solos. Joaquín Delgado ha marcado 11 goles en 15 partidos, casi la mitad de los 26 tantos que suma el Vetusta esta temporada. Su peso ofensivo es determinante en un equipo que pelea por objetivos propios y que perdería a su principal referencia en ataque en plena competición. Subirlo supondría reforzar al primer equipo, pero también debilitar al filial de forma notable.
Por eso, el Oviedo estudia el caso con cautela. La presencia del punta en los entrenamientos responde tanto a una evaluación deportiva como a una necesidad contextual; comprobar si está preparado para aportar ya, si encaja en la idea de Guillermo Almada y si puede ser una alternativa real mientras el mercado sigue abierto. No hay prisa por decidir, pero sí una observación constante.
El dilema está servido. Apostar por Joaquín Delgado sería un mensaje de confianza en la cantera en un momento delicado, pero también una decisión estructural con consecuencias a medio plazo. Mientras el mercado busca respuestas fuera, el Oviedo no pierde de vista una que ya tiene en casa.