La contracrónica: Y el Tartiere estalló contra La Liga

El oviedismo cargó contra la patronal y Javier Tebas antes del partido, pero la derrota ante el Athletic transformó la protesta en silencio y resignación

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LaLigaMafia
Dom, 15/02/2026 - 22:10

El Carlos Tartiere volvió a hablar. Y lo hizo antes incluso de que rodara el balón. El oviedismo, todavía caliente por la suspensión de Vallecas, convirtió la previa del duelo ante el Athletic en una escena de protesta organizada. El Fondo Norte se cubrió de carteles blancos con el mensaje "LaLiga mafia", acompañados por el ya recurrente "Tebas vete ya", mientras desde la grada también se desplegaban pancartas dirigidas tanto a la patronal como al presidente del Rayo Vallecano, además de un mensaje claro: "Derechos para la afición".

La indignación no fue improvisada. Durante la semana, el malestar había ido creciendo tras el episodio de Vallecas y la sensación de agravio. El grupo Symmachiarii denunció que no se permitió exhibir en el estadio una pancarta con el lema "Tebas, tu liga es pirata", que finalmente pudo verse en las inmediaciones del campo, pero no dentro. El foco, por tanto, no fue únicamente deportivo, fue institucional, fue emocional y fue colectivo.

El partido, sin embargo, fue apagando el ruido. El golazo de Chaira encendió de nuevo el estadio durante unos minutos, pero los dos golpes del Athletic en la segunda mitad transformaron la protesta en resignación. El ambiente final fue distinto al de la previa, menos rabia y más abatimiento. No hubo estallido, sino una sensación de desgaste. El "directiva dimisión" volvió a escucharse tras el pitido final, dirigido al Grupo Pachuca, en un clima que mezcla frustración deportiva con cansancio acumulado.

Lo que comenzó como una jornada de reivindicación terminó en una tarde de desánimo. El oviedismo respondió, como casi siempre, pero el resultado volvió a golpear. Y en ese contraste, entre la grada combativa de antes del partido y el silencio pesado del final, se dibuja el momento actual del club, unido ante lo externo, pero herido por lo que ocurre dentro del campo.