Las notas del Real Oviedo: Un solo suspenso y dos nombres por encima del resto

El conjunto azul vuelve a sonreír tras una victoria balsámica ante el Girona, con el liderazgo de Cazorla, la irrupción decisiva de Thiago Fernández y el compromiso colectivo como señas de identidad

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Once del Real Oviedo
Dom, 01/02/2026 - 11:39

El Real Oviedo logró ante el Girona una victoria tan sufrida como necesaria, decidida en los minutos finales y sostenida por el trabajo colectivo, las paradas de Aarón y la aparición decisiva de los hombres que cambiaron el partido desde el banquillo. Un triunfo que devuelve la fe y mantiene viva la pelea por la permanencia. Como cada semana en Killer Asturias, ponemos nota al desempeño de los jugadores azules.

Aarón (7): Se mostró seguro durante todo el choque y sostuvo al equipo en los momentos de mayor exigencia. Volvió a aparecer cuando más se le necesitaba con una intervención decisiva en el último suspiro, al evitar el empate del Girona tras una falta botada por Tsygankov.

Nacho Vidal (5): Titular por primera vez desde la llegada de Almada, al de El Campello se le notó falto de ritmo competitivo y cometió algunas imprecisiones. Sufrió en su banda ante los hombres del perfil izquierdo del Girona y fue sustituido en la segunda parte.

David Carmo (4): El internacional angoleño jugó pasado de revoluciones durante buena parte del encuentro. Le costó medir sus acciones y llegó a realizar una entrada muy dura que pudo haberle generado un serio problema al equipo.

David Costas (7): Partidazo del central gallego, que ejerció de líder de la zaga y sostuvo al equipo en situaciones límite. Ganó duelos, ordenó la línea y se dejó todo por el escudo, incluso en el sentido más literal, jugando con sangre en el rostro.

Javi López (7): Buen partido del lateral canario, correcto tanto en defensa como con proyección ofensiva. De sus botas nació la jugada del gol azul, al combinar con Thiago Fernández, que asistió a Ilyas para el gol del triunfo.

Colombatto (6): Le costó asentarse en el primer tiempo, en el que persiguió sin descanso a los generadores de juego del Girona. Tras el descanso, con más balón y mejor posicionado, aportó mayor orden y criterio al juego del equipo.

Sibo (6): En la línea de su compañero en el doble pivote, el ghanés destacó sobre todo por su sencillez con balón y por su contundencia física, su principal virtud para sostener al equipo en el centro del campo.

Ilyas (7): Sin firmar su partido más brillante, el extremo marroquí confirmó su clara progresión desde la llegada de Almada, asentado ya como fijo en la banda izquierda. Estuvo donde debía cuando el partido lo exigía y suyo fue el gol de la victoria, apareciendo en el lugar preciso y en el momento adecuado.

Hassan (6): No fue su día de mayor lucidez, muy vigilado por el rival, llegando por momentos a tener hasta tres hombres encima. Aun así, intentó dar sentido al juego, moviéndose hacia dentro y abriendo espacios para sus compañeros.

Reina (5): Cumplió sin alardes e intentó dar sentido al juego en un contexto complicado, condicionado por las características del rival. No tuvo tanta influencia como en otros encuentros en la zona de tres cuartos y acabó siendo sustituido.

Viñas (5): Trabajó de forma constante y peleó cada balón, pero no dispuso de las opciones de remate que tuvo en otros partidos, en un contexto con menos llegadas del equipo al área rival.

Los cambios:

Fonseca (5): En los cerca de veinte minutos que disputó intentó dar sentido al juego del equipo en el centro del campo, aunque su aportación fue discreta y se espera más de él como refuerzo invernal.

Lucas (5): Regresó al equipo en el tramo final del encuentro y cumplió en su cometido, sin conceder opciones al rival por su banda en los minutos decisivos.

Dendoncker (S.C.): Entró en el tramo final del encuentro y no dispuso del tiempo suficiente para aportar al equipo ni ser evaluado.

Cazorla (8): Entró cuando el partido pedía pausa, criterio y personalidad, y lo encontró todo a través de su fútbol. Ordenó al equipo, dio sentido a cada posesión y fue decisivo en la jugada del gol, demostrando que su talento y su lectura del juego siguen marcando diferencias en los momentos límite.

Thiago Fernández (8): Debut soñado del extremo argentino, que salió desde el banquillo, asistió en el gol de la victoria y mostró una implicación y un compromiso absolutos. Tras un año sin competir, aportó energía, personalidad y soluciones en un momento clave del partido.

El entrenador:

Guillermo Almada (7): Supo adaptarse al rival y manejar un partido de mucho sufrimiento. Acertó con los cambios, que resultaron decisivos para inclinar el encuentro y lograr una victoria clave.