La contracrónica: Cuando Cazorla puso 'pausa' al ruido

En un Tartiere dividido entre la protesta y el compromiso, el capitán volvió a ordenar al Real Oviedo desde el balón y a sostener una victoria que devolvió la fe al vestuario y a la grada

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Cazorla
Sáb, 31/01/2026 - 23:05

El Carlos Tartiere presentó una imagen elocuente antes del inicio del encuentro. 25.085 espectadores acudieron al estadio en un horario incómodo, respondiendo pese a la situación y dejando claro que la afición sigue ahí incluso en los momentos más delicados. La grada, sin embargo, no fue ajena al malestar acumulado. Desde el fondo, Symmachiarii desplegó dos pancartas que marcaron el clima previo. Por un lado, una protesta directa contra los horarios "Hay vida más allá del antepalco. Basta de horarios infames" y, por otro, un mensaje explícito hacia la directiva con un "Consejo dimisión". Entre la crítica y el compromiso, el Tartiere volvió a ejercer de termómetro de una temporada tensa.

En ese escenario apareció la figura de Santi Cazorla, el futbolista capaz de ordenar el ruido desde el balón. El capitán entró en el minuto 65, cuando el partido pedía pausa y criterio, y los encontró. Guillermo Almada lo explicó tras el encuentro sin rodeos: "Santi es un crack. Fue el primero en posicionarse y en trabajar. Nos aportó soluciones en el momento que no las teníamos. El posicionamiento fue muy bueno y generó confianza en el resto. Es muy inteligente". Apenas había sumado 18 minutos desde la llegada del técnico, pero esta vez tuvo casi media hora para cambiar el ritmo de un duelo que se estaba jugando demasiado rápido para un Oviedo nervioso.

El reconocimiento llegó también desde el banquillo rival. Míchel, entrenador del Girona, destacó la vigencia del talento del internacional: "Es un jugador que no ha perdido el talento. Cada vez que lo ves te alegras. Las piernas ya no le van tan rápido, pero la cabeza sí". En un partido de fricción, decisiones pequeñas y margen mínimo, fue precisamente esa cabeza la que marcó la diferencia, activando la jugada del gol y devolviendo al Oviedo a un terreno reconocible.

La jugada decisiva encontró además eco inmediato en el vestuario. Ilyas, autor del tanto, lo resumió con claridad en las cámaras de DAZN: "Tener a Santi en el equipo te da muchísimo, sobre todo por la tranquilidad que transmite cuando le das el balón. Sabe lo que tiene que hacer y nos aporta muchísimo en el campo". Una sensación compartida por Thiago Fernández, que aportó energía y contexto humano en su debut como carbayón: "Sabía que después de tanto tiempo de volver a jugar era más corazón que juego", confesó el argentino, que entendió la victoria como un premio colectivo: "Los chicos merecían esta victoria".

El cierre lo puso David Costas, desde la emoción y el alivio: "Hoy era todo o nada… esto nos da vida, nos da esperanza". El central dedicó el triunfo a la afición y subrayó algo que se sintió durante los noventa minutos: "Ojalá sean así como hoy, porque los notamos". Entre la protesta y el apoyo, entre el desgaste y la fe, el Oviedo encontró en Cazorla algo más que fútbol. Encontró calma. Y en una temporada marcada por el ruido, esa pausa volvió a ser decisiva para seguir creyendo.