Movimientos en el Vetusta: Iker Gil llega cedido y Pelayo García sale al Coruxo
El filial azul incorpora al delantero procedente del Real Madrid y facilita la salida del extremo avilesino rumbo a Vigo para que continúe su crecimiento competitivo
Real Oviedo
El Real Oviedo ha cerrado la incorporación de Iker Gil, que jugará cedido en el Vetusta hasta final de temporada tras alcanzar un acuerdo con el Real Madrid. El delantero refuerza así la plantilla del filial azul en el tramo decisivo del curso.
Gil (2005) llega procedente del segundo filial blanco, con el que ha competido esta temporada en el Grupo V de Segunda Federación. En lo que va de campeonato ha participado en ocho encuentros, en los que ha anotado un gol, sumando experiencia en una categoría exigente pese a su juventud.
Internacional en categorías Sub-15 y Sub-17, el atacante cuenta con un amplio recorrido formativo. Se formó en las canteras del Real Zaragoza y del Real Madrid, club al que se incorporó en edad infantil. En su trayectoria también figuran cesiones al Huesca, donde llegó a debutar con el primer equipo en Segunda división, así como etapas en Tarazona (Primera federación) y Ejea (Segunda federación), donde firmó 10 goles en 15 partidos.
Con su llegada, el Vetusta suma un nuevo perfil ofensivo para afrontar lo que resta de temporada, incorporando a un delantero con movilidad y capacidad goleadora.
Pelayo García jugará en el Coruxo
Por otro lado, el club azul ha acordado la cesión de Pelayo García al Coruxo hasta final de temporada. El atacante del Vetusta tratará de encontrar continuidad y minutos en el conjunto gallego en esta segunda mitad del curso.
Pelayo llegó a la disciplina azul en 2019, procedente del CD Quirinal, y ha ido creciendo dentro de la estructura del club. Formó parte de la plantilla que logró el ascenso a Segunda Federación la pasada campaña y en la presente temporada ha participado en 13 encuentros con el filial.
Con este movimiento, el extremo afronta una nueva etapa con el objetivo de seguir acumulando experiencia y progresar como futbolista en un contexto competitivo diferente.